Los navegantes portugueses fueron los primeros en llamar a la porcelana porcelana, en el siglo XVI. Portugal gobernaba los siete mares y China fue un importante puerto de escala. Los bienes preciosos como las especias, seda y porcelana china fue importadas a Europa. Ese nuevo material desconocido por los marineros portugueses era algo completamente diferente, duro y brillante. Lo llamaron «porzelana», madre de la perla.

No fue sino hasta principios del siglo XVIII que los europeos descubrieron cómo hacer la porcelana. Más de mil años después de que los chinos lo hicieran. Ocurrió en Alemania y desde allí los aventureros viajaron por el mundo para hacer porcelana. Uno de esos aventureros, Johan Wolff, viajó al norte, a Suecia. Realmente sólo podía hacer la loza, un barro poroso, pero seguía siendo muy bien recibida.

Aquello fueron los inicios de la empresa sueca de porcelana Rörstrand. Durante casi 300 años (fundada en 1726) esta empresa ha sido sinónimo de calidad y bella artesanía. Los platos y vajillas han sido transmitidas de generación en generación y se convierten en reliquias de familia, clásicos y objetos de colección que se han escrito en la historia del diseño sueco. Tal vez sea porque siempre han entendido que la calidad va más allá de la mera resistencia y funcionalidad.

A lo largo de su larga historia, la ambición por centrarse en el valor cambiante y muy personal como el buen gusto, ha sido la piedra angular de la marca Rörstrand. En estrecha colaboración con los principales diseñadores de Suecia, que han capturado la esencia del buen gusto y la conservaron en forma de hermosos objetos de uso cotidiano de porcelana. Algunos han envejecido mejor que otros. Algunos han pasado su mejor momento después de una temporada o dos. Otros, nunca pasan de moda – han retenido lo que parece ser un atractivo atemporal.

En su repertorio de diseñadoras, encontramos desde Louise Adelborg, que aportó su talento en los primeros decenios del siglo XX, Marianne Westman que lo hizo en los ’50, hasta las más contemporáneas como Pia Törnell, Anna Lerinder o Jonas Bohlin.

Cuando una empresa así lleva casi 300 años, algo está haciendo bien.

Podéis ver más detalles de Rörstrand en su WEB.

 

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